Debido a la lamentable cultura de años atrás que poseemos los mexicanos, la mujer se ha visto menospreciada por el ámbito laboral, limitando sus capacidades y habilidades, se les ha considerado como parte más débil, la menos importante, menos inteligente. Debido a esto, las mujeres han querido superarse, han estudiado y se han preparado para demostrar que son más que simples compañeras y amas de casa, actualmente representan una fuerte competencia laboral en cualquier profesión, han demostrado que son totalmente capaces de ser gerentes eficientes y efectivas dentro de la dirección de las organizaciones.
Muchas veces las mujeres han sobresalido y tomado el papel de líderes naturales, desde el nivel más bajo hasta el más alto, pues como líderes siguen la función de mediadoras cuando existe un problema, fungen como contrapeso, negociadoras, e interpretes. El líder natural es considerado como su representante más auténtico y como todo líder poseen la habilidad de imaginar hacia dónde quieren ir y seleccionar a las personas y los grupos para alcanzar sus objetivos.
Las mujeres como líderes naturales pueden ser utilizadas como un recurso para ambas partes tanto para las autoridades como para los trabajadores, pues poseen características auténticas de líderes: saben hacer alianzas, son organizadas, por lo que tienen habilidades de planeación, saben escuchar, comunicarse de manera asertiva, trabajo en equipo, responsabilidad, creatividad, iniciativa, adaptabilidad, como todo buen líder las mujeres poseen un carisma inigualable.
Tal vez las relaciones que establecen son un poco más cerradas y aunque la debilidad de muchas mujeres sea la inteligencia emocional, son optimistas, no temen ver el mundo tal cual es, toman los riesgos como oportunidades, confían en sus habilidades y en su capacidad para la toma de decisiones y el manejo de equipos de trabajo. Una característica significativa es que alinean eficazmente su compromiso, en torno a una visión clara y común de sus metas, prioridades y oportunidades. Ellas trabajan en el logro, la afiliación y el poder, involucrando a su equipo de trabajo sobre cómo cumplir con los objetivos, en lugar de emitir un conjunto de instrucciones.
Como buenas lideres, conocen sus fortalezas y las aprovechan al máximo. Por supuesto también sabe cuales son sus debilidades y buscan mejorarlas. Al realizar un buen trabajo como líderes las mujeres se sienten satisfechas con lo que hacen y tienen un sentimiento de pertenencia que hace que sus vidas tengan sentido.
El modelo “mentor” de liderazgo, se aprecia más en las mujeres, siempre ocupadas por la capacitación continua de los integrantes de su equipo de trabajo, cuidan por su formación integral, lo que es un claro ejemplo de que un buen líder crece y hace crecer a su gente.
Las mujeres se conocen bien a sí mismas, saben que para poder ganar, es necesario empezar desde abajo e ir construyendo, son dueñas de su desarrollo profesional, y ponen especial empeño en éste. Por tal motivo, la fuerza de trabajo en los últimos años ha ido cambiando, se ha incluido al campo femenino en el ámbito laboral y los proyectos actuales que ofrece la administración muestran un futuro brillante para las mujeres en puestos administrativos. Las mujeres líderes son capaces de generar transformaciones, pues estimulan la participación, comparten el poder y la información, logrando que los demás sientan entusiasmo por lo que hacen, volviéndolos más eficientes y productivos
Por tal motivo, las organizaciones están tomando en cuenta para promover y concentrar a líderes femeninas para formar parte de su equipo de trabajo. Tal vez lo han logrado muy pocas mujeres, pero el liderazgo no contempla géneros ni edades, es necesario que las personas posean las características necesarias, y que los equipos de trabajo los acepten y los sigan. La realización de las mujeres en el ámbito laboral y el logro de liderazgo ha sido muy difícil a lo largo de la historia pero no ha sido imposible. En la actualidad todo se puede lograr, especialmente con las habilidades femeninas de inteligencia, intuición, responsabilidad y saber integrar un equipo de trabajo.









